
Suena muy repetido, pero desde pequeña me gustó muchísimo el mundo de la repostería, recuerdo que mi mama me metía a clases para tenerme ocupada, sin saber que nacería en mi esa gran pasión por lo dulce. Siempre preparé pasteles y postres para familiares y amigos, ya más grande cuanto tuve oportunidad de estudiar un diplomado en repostería, fue cuando decidí que esto era a lo que me quería dedicar, fue en el 2018 cuando conseguí la beca para el diplomado en repostería y ahí fue donde empecé a trabajar y enrollarme más y más en este mundo, del 2020 al 2021 trabaje en una pastelería aprendiendo muchísimo a trabajar desde el corazón de una pastelería, en el primer semestre del 2022 trabaje con la que fue mi maestra y ella fue la que vio en mí el potencial para dar clases, desde entonces se prendió una chispa en mi de querer enseñar a los demás y compartir también mis conocimientos, para agosto del 2022 tuvimos la oportunidad de abrir un local y es desde entonces que hago lo me mas me apasiona.
En todo este tiempo lo único que hubo en común, fue la marca ENCO, porque desde siempre mis favoritos fueron los colorantes, aprendí a hacer muchas combinaciones y llegar a colores que parecían difíciles de llegar y ahora que la conozco más a fondo me siento súper orgullo de formar parte de la familia Enco.
Siempre fue padrísimo ver a los Sobrinos destacar tanto la marca que siempre quise formar parte de ellos, hasta el día que vi la convocatoria y dije “lo voy a intentar, el no ya lo tengo”
¡Así que gracias Enco, estaré feliz de crear cosas súper lindas con sus productos y llegar a muchos y muchas pasteleras!